Vino Villa Paz
En un mundo donde todo tiende a ser cada vez más artificial, homogéneo y fugaz, encontrarse un producto singular, natural, hecho con el corazón resulta un privilegio. Este Ribeiro tiene el poder de, como su propio nombre sugiere, devolvernos a casa, a ese territorio, más simbólico que físico, donde nos sentimos acogidos, reconocidos y libres del frenesí de la vida diaria. Elaborado con uvas naturales, sostenibles y de calidad, siguiendo el biorritmo de la vid y una viticultura biodinámica, para obtener la mejor una uva con alma y personalidad propia, su sabor es todo descubrimiento. Estamos ante un blanco expresivo, franco, equilibrado y fresco a base de coupage de diferentes variedades de uvas
Como todos los vinos de Adega Eloi Lorenzo, destaca en ellos su sabor natural, propio de un microclima a medio camino entre el clima atlántico y mediterráneo. Un ribeiro hecho con sensibilidad viticultora y altas dosis de inteligencia vital y conciencia ecológica. En suma, un blanco original y honesto, que no busca encajar en ningún parámetro ni bajo ninguna etiqueta. Simplemente es como es. Por eso, te aconsejamos probarlo y dejar que sean tus sentidos quienes definan su carácter.
Al descorcharlo…
A la vista
Villa Paz ofrece un agradable color amarillo pajizo, con diáfanos destellos dorados.
En nariz
delata toda su complejidad y su frescura, con sugerentes fragancias al dulzor de las frutas maduras y sutiles notas marinas.
En boca
se descubre todo su potencial, primero es goloso, algo dulce al final, pero con una chispeante acidez que equilibra esa mezcla y nos da un frescor en boca que nos invita a beber tragos largos. Es amplio y redondo e indica que va a tener una larga vida en botella.
Maridaje
Villa Paz se revela un vino excelente para maridajes magros y delicados, como productos del mar, carnes blancas, pastas, arroces y platos orientales. Su temperatura de consumo recomendable es entre 8 y 10 Cº.
La Adega Eloi Lorenzo poco a poco va abriéndose un hueco en el mundo de la viticultura gallega. A pesar de ser una bodega familiar, de segunda generación —fue fundada en los años setenta de la mano de Eloi Lorenzo Pereira y hoy se consolida bajo el ala del joven Javier Monsalves— que produce sus vinos de forma artesanal y esmerada, como proyecto empresarial su prestigio y buen hacer se consolida cada día más. Quizás su mayor seña de identidad sea la profunda vinculación de sus viticultores con la tierra de sus viñas, y con la naturaleza en general.
De ahí que sus vinos ofrezcan una sensibilidad y una conciencia ecológica fuera de lo normal. Fruto de un cuidado de sus suelos y viñedos aplicando prácticas milenarias y biodinámicas, donde el respeto por los ciclos de la naturaleza y la recuperación de las variedades locales, unida con un trabajo manual propio de un artesano, y un bajo perfil tecnológico, hacen de sus vinos un producto singular. Unos vinos que encierran las características del ecosistema que los envuelve: la fuerza de los suelos de Arnoia, regados por los ríos Miño y Arnoia y rociados por un microclima de transición oceánico-mediterráneo. Es decir, unos fabulosos Ribeiros con alma; elegantes, expresivos y con acidez equilibrada; honestos y fiel reflejo del paisaje que los vio nacer. Vinos honestos, con sabor a vida, sin más.
Villa Paz es para ti si…
tu ritual de final de jornada —o final de semana laboral— consiste en descalzarte, desperezar tus sentidos, detener el tiempo y ponerle como banda sonora al crepúsculo un blues que se cante con las entrañas y se paladee con una copa de Ribeiro febril con toques atlánticos, que estimule tu sensación de liberación y sosiego